Elohim viajaba a través de las autopistas siderales buscando
una respuesta. Durante eones sus incontables y magnificas alas se llenaron de
flujo vital y fueron agitadas en busca de la perfección. Antes de la separación
de las expansiones, en tiempo primitivo donde ni la noche ni el día podían ser
hallados, Elohim decidió callar sus pensamientos y detener su búsqueda. Se sentó
en una de las galaxias cobijadas por los fríos fulgores de la constelación Coma
Berenice y durante miles de siglos escuchó.
Cuando la melodía de las estrellas, planetas, nubes de gas y polvo cósmico terminó, cuando el compás de la gravitación que une todos estos seres concluyó en la imaginación del Altísimo, su ser reposo y La Bella Durmiente fue testigo de la llegada de la Musa.
Dijo Elohim:
-
- Venid ahora todos vosotros sea cual sea vuestro título: dios, ángel, ser viviente, alma arcana, doncella cósmica, espíritu primitivo. Forjemos pues a partir de nuestro aliento y de nuestras más hermosas ideas a la diosa de nuestra esperanza, ser jamás visto, flamante para el criterio de cualquier espectador. Creemos la perfección y en ella vinculo irrompible que la una a lo imperfecto pues no puede existir cisma absoluto entre estos espíritus que ciertamente deben estar juntos. Sea así su unión como la expansión inacabable.
- Venid ahora todos vosotros sea cual sea vuestro título: dios, ángel, ser viviente, alma arcana, doncella cósmica, espíritu primitivo. Forjemos pues a partir de nuestro aliento y de nuestras más hermosas ideas a la diosa de nuestra esperanza, ser jamás visto, flamante para el criterio de cualquier espectador. Creemos la perfección y en ella vinculo irrompible que la una a lo imperfecto pues no puede existir cisma absoluto entre estos espíritus que ciertamente deben estar juntos. Sea así su unión como la expansión inacabable.
Así pues la diosa de la esperanza, también representación de
la perfección hallada por mentes celestiales, nació y viajó durante tiempos
desconocidos. Ella recorrió mucho para llegar aquí.
Mi nombre es Miguel “El Imperfecto” y la Perfecta Esperanza
ya está conmigo, gracias a que en un momento todas las potencias del cosmos se
detuvieron y pensaron en ella, la imaginaron, la crearon. No quiero que su
viaje continúe sin mí.