Tiempo antes de partir, en un día silencioso y soleado como
todos los demás, Miguel comprendió lo que en realidad sentía por su amada.
Aquella revelación inmaculada llegó a su corazón después de un ensueño
placentero y lleno de alegrías enigmáticas.
Al entender sus sentimientos y todo lo que ellos encerraban,
decidió salir en la noche fría, correr y decirle todo a aquella mónada que de
alguna manera llenaba el espacio tan grande que había en sus entretelas.
Sudoroso, cansado y sin aliento logró arribar a la morada de
su ángel precioso, llamó a la puerta con inmensa emoción y dispuesto a todo. Su
amada salió a su encuentro sin pronunciar saludo alguno. Miguel extendió sus
manos cerradas la una con la otra y con ademan de ofrenda las abrió lentamente
y dijo:
-
- He aquí mi corazón. Ahora entiendo porque te amo tanto, descifré el tesoro más grande que tengo y es ese amor que me das y el que has creado en mí.
- He aquí mi corazón. Ahora entiendo porque te amo tanto, descifré el tesoro más grande que tengo y es ese amor que me das y el que has creado en mí.
Acto seguido, el joven le pidió a su musa que tomara lo que sus manos sostenían, pues aquel regalo precioso llamado alma le pertenecía a ella por el resto de sus días. Sin embargo, aquella dama en diáfano vestido, de hermosa piel y con lágrimas en sus ojos le respondió:
-
- Hoy no sé si te amo. Tu corazón no es suficiente para mí, guárdalo para alguien más que no lo necesito…
- Hoy no sé si te amo. Tu corazón no es suficiente para mí, guárdalo para alguien más que no lo necesito…
Y cerrando la puerta con profunda tribulación añadió:
-
- Adiós Miguel, sigue tu camino hombre de mil sueños e infinitas derrotas. Tal vez, solo tal vez, algún día nuestras almas volverán a encontrarse en sueños de seda en medio del crepúsculo invernal.
- Adiós Miguel, sigue tu camino hombre de mil sueños e infinitas derrotas. Tal vez, solo tal vez, algún día nuestras almas volverán a encontrarse en sueños de seda en medio del crepúsculo invernal.
Aquella noche gélida fue la más triste del año 455 de la era
del rey Uzías VI y actualmente el corazón de Miguel yace roto, sucio y podrido
en el desierto de los Pesares. Él no recuerda donde quedó y espera que su ángel
u otra doncella encuentren su alma y la reparen.
Creo que la diferencia entre un corazón entregado y uno conquistado es esa misma diferencia entre estar enamorado y creer estar enamorado... Creo que el Corazón de Miguel si se va a podrir y a romper y a ensuciar si lo deja mucho tiempo en ese desierto... Creo que Ninguna creatura merece un caído... y En eso se convertirá Miguel si intenta volar sin corazón... El universo de los celestiales no es como el terrenal, carece de ironía pues es esencial... Miguel, ojala no pase mucho antes de entender que su alma es perfecta y no necesita ser reparada... Si espera que una doncella lo encuentre vagara por siempre pues las majestuosa Musas no son atraídas por la oscuridad...... Yo solo creo...
ResponderEliminarMe encanto tu comment. Y si, la idea es que Miguel pueda entender eso que tu dices, pero es joven y necesita el exilio o aquel viaje que emprendio al desierto para encontrarse o encontrar algo o alguien que le muestre otra verdad. Y tal vez alguien si desee su oscuridad.
EliminarMe encanto tu comment. Y si, la idea es que Miguel pueda entender eso que tu dices, pero es joven y necesita el exilio o aquel viaje que emprendio al desierto para encontrarse o encontrar algo o alguien que le muestre otra verdad. Y tal vez alguien si desee su oscuridad.
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